Skip to content

Investigadores de ISABIAL identifican como la dieta mediterránea se asocia a una microbiota más saludable y a un menor deterioro cognitivo

  • El estudio analiza durante seis años a 746 personas mayores con un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, como la diabetes
  • Los resultados identifican una ‘huella microbiana’ vinculada a este patrón alimentario que podría contribuir a preservar la función cognitiva durante el envejecimiento

Alicante 29.01.2026.- Investigadores del grupo de Epidemiología de la Nutrición (EPINUT) del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), en el marco del Estudio PREDIMED-PLUS, han asociado la adherencia a la dieta mediterránea con una microbiota intestinal más saludable y con un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.

El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha sido liderado por personal investigador de la Universitat Rovira i Virgili y cuenta con la participación del grupo EPINUT de la UMH, vinculado al Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a través de la red CIBERESP.

Como explica el investigador firmante del trabajo y líder del grupo EPINUT de ISABIAL, Jesús Vioque, “seguir un patrón de dieta mediterránea beneficia al corazón y al metabolismo y, en los últimos años, cada vez encontramos más evidencias de que también podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que avanza el envejecimiento”.

La función cognitiva engloba capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana. Con el paso de los años, estas funciones pueden deteriorarse de forma progresiva y, en algunos casos, este proceso se acelera y puede desembocar en problemas más graves, como la demencia.

“Comprender qué factores del estilo de vida pueden contribuir a frenar este declive es una de las grandes preguntas actuales en la investigación sobre envejecimiento saludable”, señala Vioque. En este contexto, el equipo se propuso analizar si la dieta mediterránea deja una huella reconocible en la microbiota intestinal y si esta salud microbiana se asocia, a su vez, con una evolución cognitiva más favorable.

Para ello, el estudio ha seguido durante seis años a 746 personas de ambos sexos, con una edad media de 65 años y un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, como la diabetes. Todas las personas participantes formaban parte del Estudio PREDIMED-PLUS, una de las mayores cohortes de intervención nutricional desarrolladas en España.

Los resultados muestran que las personas con mayor adherencia a la dieta mediterránea presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva a lo largo del tiempo.

Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una ‘huella microbiana’ característica de la dieta mediterránea. “La combinación de los datos sobre hábitos alimentarios con el análisis de la microbiota intestinal nos ha permitido identificar una nueva forma de monitorizar la salud”, explica la investigadora de la UMH Laura Torres, también autora del estudio.

Este biomarcador se basa en la presencia y abundancia de determinadas bacterias intestinales asociadas a la dieta mediterránea. Los biomarcadores o marcadores biológicos son señales medibles que permiten identificar procesos fisiológicos o patológicos, detectar enfermedades de forma precoz, seguir su evolución o evaluar la eficacia de intervenciones terapéuticas o preventivas.

Según los autores, esta firma microbiana se asocia con un deterioro cognitivo más lento, lo que aporta nuevas claves sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea para la salud cerebral.

“La microbiota intestinal está formada por billones de bacterias que participan en procesos clave como la digestión, la inmunidad o la producción de sustancias que influyen en el funcionamiento del organismo”, señala Torres, quien añade que la investigación reciente ha puesto de relieve la existencia del denominado ‘eje intestino-cerebro’, un sistema de comunicación bidireccional mediante el cual los microorganismos intestinales pueden producir compuestos que llegan al cerebro y afectan a su funcionamiento.

Tal y como indican los autores, estos resultados, junto con los obtenidos en estudios previos del mismo grupo publicados en revistas como MedComm y Microbiome, podrían contribuir en el futuro al diseño de intervenciones nutricionales o microbianas orientadas a promover un envejecimiento cognitivo saludable basado en la dieta.

La investigación ha contado con financiación del Instituto de Salud Carlos III, a través del CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), así como del Estudio PREDIMED-PLUS, con cofinanciación europea, y con el apoyo de distintos programas nacionales e internacionales de investigación en nutrición y envejecimiento saludable.

Acceso al artículo: Ni, J., Hernández-Cacho, A., Nishi, S. K., Babio, N., Belzer, C., Konstati, P., … & Salas-Salvadó, J. (2025). Mediterranean diet, gut microbiota, and cognitive decline in older adults with obesity/overweight and metabolic syndrome: a prospective cohort study. Bmc Medicine, 23(1), 669. 

 

Volver arriba
No results found...