Las enfermedades infecciosas causadas por hongos están consideradas enfermedades emergentes. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un informe que reconoce la amenaza que estos patógenos eucariotas suponen para la salud pública. Estas infecciones son parte de una pandemia silenciosa debido al aumento en su incidencia, especialmente entre poblaciones inmunodeprimidas. El aumento en resistencias a antifúngicos y el limitado arsenal disponible contra patógenos eucariotas hace que las infecciones causadas por hongos sean especialmente difíciles de tratar y cursen con altas tasas de morbimortalidad. Las resistencias a antifúngicos generadas mediante mecanismos epigenéticos son transitorias e inestables: aparecen ante una presión selectiva, por ejemplo, la administración temporal de un tratamiento antifúngico; y desaparecen cuando cesa la presión selectiva. Para combatir este problema, es crucial comprender el espectro completo de los mecanismos epigenéticos y sus interacciones in vivo que contribuyen a las epimutaciones en patógenos fúngicos. Usamos Mucor circinelloides, un hongo patógeno que causa una infección grave llamada mucormicosis, como ejemplo de patógeno para caracterizar mecanismos de resistencia a antifúngicos.

